Diamonds Are Forever

Ciertamente, tu no te metes a internet. Yo creo que ni siquiera te importa saber. Jamas has tenido una cuenta de email, porque a tu vida no le hace falta. Tu eres el que va a trabajar en bicicleta, al que la gente lo saluda en la calle, en su barrio de toda la vida. El tipo buena onda y bien conversador. Tu viejo, eres un bonachón. Nunca me voy a olvidar de la vez que trajiste a la casa un pajarito que un automovilista había noqueado con el parabrisas del auto. Tu pasando cerca, lo trajiste en tu bicicleta, y entre los dos lo cuidamos, hasta que se fue solo a los pocos días. Lo anecdótico hubiese sido que no lo trajeras.

No me acuerdo si me enseñaste a leer, o a escribir o a creer en algún nivel de institucionalidad social. Si me acuerdo que me enseñaste a hacer cosas, y que me apoyaste en mis ideas locas adolescentes (weonas-hormonales, en verdad). Me enseñaste a usar mis manos para construir y crear. Pero por sobre todo, me enseñaste a usar mis piernas, mis dos piernas. Tu nunca pudiste correr libremente, así que yo corrí, no porque tu me obligaras, sino porque yo me sentía obligado a hacerlo por los dos. Usar mis piernas, para correr o montar bicicleta deben ser de las dos cosas que mas me gusta hacer, y que a lo largo de mi vida mas me han ayudado a pensar libremente, y a tener una catarsis directa. Eso me lo enseñaste tu, con tu amor diario por hacer tu propio camino, sin que nadie ni nada te detenga (excepto alguna espina en el neumático).

Cuando era chico, siempre me hacías dormir. Esperabas que me durmiera, y te ibas. Peor, hasta los 17 años todavía me despertabas y me hacías el desayuno!! Eres el rey malcriando mastodontes buenos pa’dormir.

Me compraste mi primer piano, que ahora usa mi hermano. Intentaste que me involucrara en la agricultura, el triatlon, la gimnasia, las artes marciales, y todas esas cosas cool en las que tu trabajas, y termine siendo un nerd de bergère, gafas y computador portátil.

Me dijiste que el amor no se piensa, que el amor se vive, y tu has hecho eso. Por eso te amo viejo, porque eres un weon que vive lo que piensa, y que no lo piensa tanto.

Cualquiera que diga que es punk, ni se imagina que existe alguien tan punk como tu.

No he conocido a un mejor hombre que tú, y no se que seria de mi vida sin poder tenerte cerca, así que intenta no hacerme pasar mas sustos como los del ultimo mes. No la cagues Papi.

Listen: Andrés Valdivia – Encontrar

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